El 14 de junio de 2023 se reúnen Álvaro Romero y Sahara Dolores García Maestre en el Jardín del Turia (València). Ante la cámara, mantienen una conversación en la que se sirven de su experiencia personal como herramienta situada para hablar del espacio público y contextualizar las violencias que sufren al salir a la calle como identidades disidentes. El diálogo se desarrolla de una forma tranquila y honesta, hilando reflexiones en torno a la duda, la incomodidad, la amenaza, la intimidación.
Existen muchas formas de violencia. Quizás la más notoria, por sus efectos inmediatos y visibles, sea la física, pero ¿qué sucede con las violencias psicológicas? ¿Qué ocurre con aquellas acciones que operan en el terreno de lo invisible? También son violencia —aunque no se manifiesten de forma clara y rotunda—. Lo más inquietante es que este tipo de ira social es precisamente la que se ejerce a diario con impunidad. Una mirada, un gesto —que no activan necesariamente una lectura unívoca de peligro— generan, sin embargo, una tensión persistente; alimentan el rumor de un temor que ronda como un zumbido casi imperceptible. Aparece el riesgo. La atención se agudiza y emergen estrategias de protección y autodefensa, como preparación ante un posible conflicto. Esta vulnerabilidad acecha de forma constante a las vidas de las personas que no se reconocen como cisheterosexuales, y de manera aún más acusada a aquellas que no poseen cispassing.
Entonces, ¿qué es la violencia? Porque violencia es tener miedo. Violencia es sentir represión, sentir que se ha de pedir perdón por existir. ¿Es, acaso, existir una provocación?
Junt+s reflexionan sobre estas cuestiones. También sobre la normatividad que moldea las arquitecturas concebidas para la vida heterosexual. Tratan de desentrañar las estructuras sociales y materiales que tensionan sus subjetividades y deseos. Su diálogo ya constituye una forma de resistencia en el espacio público. Cualquiera puede observarles y escucharles. Sus cuerpos y mentes dialogantes irrumpen en un lugar visible para generar un nuevo espacio de seguridad, uno propio. Como cierre, buscan posibles alternativas a cómo habitar y ocupar la ciudad.
En la conversación se percibe cómo dos amig+s comparten sus preocupaciones, desde la cercanía y la cotidianeidad de un encuentro espontáneo. Se permiten pensar junt+s y celebrar sus identidades, sin la pretensión de teorizar, construir un discurso cerrado u ofrecer soluciones ejemplarizantes. Su tentativa es, ante todo, una invitación a pensar de manera conjunta. Y aunque las voces se acallen, las razones permanecen.
En https://vimeo.com/862352466?from=outro-local (consultado el 24 de noviembre de 2024).
El 14 de junio de 2023 se reúnen Álvaro Romero y Sahara Dolores García Maestre en el Jardín del Turia (València). Ante la cámara, mantienen una conversación en la que se sirven de su experiencia personal como herramienta situada para hablar del espacio público y contextualizar las violencias que sufren al salir a la calle como identidades disidentes. El diálogo se desarrolla de una forma tranquila y honesta, hilando reflexiones en torno a la duda, la incomodidad, la amenaza, la intimidación.
Existen muchas formas de violencia. Quizás la más notoria, por sus efectos inmediatos y visibles, sea la física, pero ¿qué sucede con las violencias psicológicas? ¿Qué ocurre con aquellas acciones que operan en el terreno de lo invisible? También son violencia —aunque no se manifiesten de forma clara y rotunda—. Lo más inquietante es que este tipo de ira social es precisamente la que se ejerce a diario con impunidad. Una mirada, un gesto —que no activan necesariamente una lectura unívoca de peligro— generan, sin embargo, una tensión persistente; alimentan el rumor de un temor que ronda como un zumbido casi imperceptible. Aparece el riesgo. La atención se agudiza y emergen estrategias de protección y autodefensa, como preparación ante un posible conflicto. Esta vulnerabilidad acecha de forma constante a las vidas de las personas que no se reconocen como cisheterosexuales, y de manera aún más acusada a aquellas que no poseen cispassing.
Entonces, ¿qué es la violencia? Porque violencia es tener miedo. Violencia es sentir represión, sentir que se ha de pedir perdón por existir. ¿Es, acaso, existir una provocación?
Junt+s reflexionan sobre estas cuestiones. También sobre la normatividad que moldea las arquitecturas concebidas para la vida heterosexual. Tratan de desentrañar las estructuras sociales y materiales que tensionan sus subjetividades y deseos. Su diálogo ya constituye una forma de resistencia en el espacio público. Cualquiera puede observarles y escucharles. Sus cuerpos y mentes dialogantes irrumpen en un lugar visible para generar un nuevo espacio de seguridad, uno propio. Como cierre, buscan posibles alternativas a cómo habitar y ocupar la ciudad.
En la conversación se percibe cómo dos amig+s comparten sus preocupaciones, desde la cercanía y la cotidianeidad de un encuentro espontáneo. Se permiten pensar junt+s y celebrar sus identidades, sin la pretensión de teorizar, construir un discurso cerrado u ofrecer soluciones ejemplarizantes. Su tentativa es, ante todo, una invitación a pensar de manera conjunta. Y aunque las voces se acallen, las razones permanecen.
En https://vimeo.com/862352466?from=outro-local (consultado el 24 de noviembre de 2024).
