Lectura performativa que se produce gracias a una residencia en El Consulado durante noviembre de 2023 en el marco de Cultura Resident, programa de residencias artísticas del Consorci de Museus de la Generalitat Valenciana. La acción que lleva a cabo el artista consiste en realizar descripciones subjetivas de las películas de super 8 que se proyectan en vivo en dos canales. Romero rescata esas bobinas analógicas de un archivo familiar ajeno y desconocido, que adquiere en el rastro de València. A través de su visualización, reelabora un montaje distinto para tratar la representación heteronormativa y la falta de imaginario en las infancias queer. En las escenas que nos presenta divisamos momentos asociados a la familia, al hogar y a la crianza. Su voz neutra y analítica recorta el silencioso espacio fílmico. La forma impersonal con la que activa la narración es necesaria para distanciarse de unas imágenes que se reproducen de forma hegemónica hasta la saciedad y que hemos sido obligados a contemplar. El trabajo que finalmente prepondera, que introduce a ratos como un comentarista frío, le permite desidentificarse con determinadas historias y conectar con ese vacío. La pieza no tiene un desarrollo finalista, sino que busca más bien el propósito de crear interrogantes. El texto descrito es solo un ejemplo de la cantidad de contrarelatos que pueden extraerse de esas imágenes, dejando a les espectadores que encuentren el suyo propio. Una piscina llena de gente. Una casa vacía, como el decorado de una película. Los objetos cuentan más sobre lo que representan que sobre lo que realmente son. ¿Qué es un hogar? ¿Cómo se construye un hogar?
Con claras referencias a Pedro Lemebel, Derek Jarman o Annie Ernaux, se interesa por todo aquello que queda fuera de plano. En algunas partes del montaje se hace la oscuridad, una falta de imagen, a modo de fosa en negro, que desde la interrupción alude al vacío o la carencia de imaginarios que ayuden a construir una identidad disidente. Todas las proyecciones recaen sobre la imagen de un bebé, todo lo que los adultos anhelan y sus cuerpos aún no saben. Mediante la subjetividad, la fantasía, el duelo o la memoria persigue hablar de la dificultad a la que se enfrentan las personas que no se identifican con esos relatos heredados para vislumbrar un futuro óptimo para ellas. Cogiendo como referencia unas imágenes ajenas, anhela universalizar determinados malestares en torno al género y a la identidad y trata de paliarlos mediante la posibilidad de reflexionar acerca de otros futuros.
Vídeo en https://vimeo.com/894113856 (consultado el 18 de enero de 2024)
Lectura performativa que se produce gracias a una residencia en El Consulado durante noviembre de 2023 en el marco de Cultura Resident, programa de residencias artísticas del Consorci de Museus de la Generalitat Valenciana. La acción que lleva a cabo el artista consiste en realizar descripciones subjetivas de las películas de super 8 que se proyectan en vivo en dos canales. Romero rescata esas bobinas analógicas de un archivo familiar ajeno y desconocido, que adquiere en el rastro de València. A través de su visualización, reelabora un montaje distinto para tratar la representación heteronormativa y la falta de imaginario en las infancias queer. En las escenas que nos presenta divisamos momentos asociados a la familia, al hogar y a la crianza. Su voz neutra y analítica recorta el silencioso espacio fílmico. La forma impersonal con la que activa la narración es necesaria para distanciarse de unas imágenes que se reproducen de forma hegemónica hasta la saciedad y que hemos sido obligados a contemplar. El trabajo que finalmente prepondera, que introduce a ratos como un comentarista frío, le permite desidentificarse con determinadas historias y conectar con ese vacío. La pieza no tiene un desarrollo finalista, sino que busca más bien el propósito de crear interrogantes. El texto descrito es solo un ejemplo de la cantidad de contrarelatos que pueden extraerse de esas imágenes, dejando a les espectadores que encuentren el suyo propio. Una piscina llena de gente. Una casa vacía, como el decorado de una película. Los objetos cuentan más sobre lo que representan que sobre lo que realmente son. ¿Qué es un hogar? ¿Cómo se construye un hogar?
Con claras referencias a Pedro Lemebel, Derek Jarman o Annie Ernaux, se interesa por todo aquello que queda fuera de plano. En algunas partes del montaje se hace la oscuridad, una falta de imagen, a modo de fosa en negro, que desde la interrupción alude al vacío o la carencia de imaginarios que ayuden a construir una identidad disidente. Todas las proyecciones recaen sobre la imagen de un bebé, todo lo que los adultos anhelan y sus cuerpos aún no saben. Mediante la subjetividad, la fantasía, el duelo o la memoria persigue hablar de la dificultad a la que se enfrentan las personas que no se identifican con esos relatos heredados para vislumbrar un futuro óptimo para ellas. Cogiendo como referencia unas imágenes ajenas, anhela universalizar determinados malestares en torno al género y a la identidad y trata de paliarlos mediante la posibilidad de reflexionar acerca de otros futuros.
Vídeo en https://vimeo.com/894113856 (consultado el 18 de enero de 2024)






