En primer plano vemos a JULUJAMA sacándose una foto a sí mismo, desnudo, como si se mirase a través de un espejo. Una vela acaba de ser apagada, el humo asciende, distorsiona y funde los límites de su figura. Al fondo hay un escenario en el que se encuentran dos personajes femeninos con alas transparentes, como de hada, y con una aureola, mezclando la representación mitológica y religiosa de sus paños y telas. Todos estos elementos hacen de esta pintura una imagen inquietante.
Cortesía de la Galería José de la Mano.